La brújula en la comunicación: La empatía vs Conflicto

 

La definición con la que mejor definiría empatía es ponerse en los zapatos del otro,

otra expresión: , “Cuando alguien juzgue tu camino préstale tus zapatos”

Es decir, ante las mismas circunstancias posiblemente nuestra visión del mundo fuese similar a la otra persona, esto nos arroja dos reflexiones:

  • partiendo de que nuestro sistema representacional es diferente: percibimos de forma diferente los mismos acontecimientos.
  • esto nos lleva a que no existe una realidad como tal sino que siempre es subjetiva por lo que nadie debería juzgar a nadie (y menos prejuzgar)
  • Y antes de juzgar preguntémonos qué lleva a esa persona a pensar, actuar así.

de esta manera conseguiremos acercarnos a la otra persona, conseguiremos buscar puntos de union y desde ahí podremos construis una verdadera comunicación y empatia.

No olvideis que si los valores entre dos personas confluyen hay altas posibilidades de entendimiento.

Por otro, lado ante una situación de conflicto (imaginemios en una escala de 1 a 10 un conflicto pequeñito, grado 4, por ejemplo) en cuanto la otra persona muestra su desaprobación ¿cual es nuestra primera reacción? El ataque, demostrar que sabemos lo que decimos y que el-  ella están equivicados.

 

Os propongo algo, en vez de sacar a nuestro ego a pasear cada vez que ocurra esto, ¿porque no pensamos un momento en qué es lo que verdaderamente quiero de esa conversación’, por ejemplo una tarde agradable, en tal caso pongamos el bozal al ego, averiguemos que lleva a la otra persona  a decir eso y tratemos de escuchar respetuosamente para aprender, hacerle sentir cómodo y después decidiré que hago con esa información. Muy posiblemente se haya cambiado de tema y verdaderamente disfrutemos de esa bella tarde o entienda el porqué de su punto de vista.

 

Un Abrazo,

 

Como siempre os invito a hacer este blog más grande. estaré en cantado de que aporteis vuestros comentarios.

 

 

 

One thought on “La brújula en la comunicación: La empatía vs Conflicto

  1. Unas veces tenemos la mala costumbre de opinar sobre lo que debería hacer o no otra persona. Habitualmente lo hacemos con la mejor intención, en modo “consejo”, pero sin pensar unos segundos si tenemos la información suficiente como para dictar un juicio.

    Otras veces, cuando recibimos esa sentencia, nos sentimos ofendidos y amenazados, porque se duda de nuestra forma de actuar o pensar, sin entender que puede ser un acto de buena voluntad y una crítica constructiva.

    Un poco de serenidad y asertividad nos viene bien a todos para, en algunos casos, comunicar con el tono apropiado y, en otros, para encajar con mejor predisposición las opiniones de otros sobre nosotros.

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